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¿Por qué no hay misa el Viernes Santo y qué pasó con las 12 tribus de Israel?



Hay preguntas que llegan justo cuando todo el mundo guarda silencio.


Hoy, en medio de la Semana Santa, me saltó una:

¿de verdad la Iglesia no da misa el Viernes Santo por respeto a la muerte de Jesús?


La respuesta corta: sí… pero no exactamente como pensamos.


En la Iglesia católica, el Viernes Santo no se celebra la misa tradicional. En su lugar, se realiza una liturgia distinta, más sobria, centrada en la pasión y muerte de Jesús. No hay consagración del pan y el vino como en otros días.


Es, en esencia, una pausa.


Un día donde el ritual cambia porque lo que se recuerda no es la vida… sino la muerte.

Pero, ¿por qué la muerte se vive así?


Porque en muchas culturas, la muerte no se “celebra”.


Se respeta. Se guarda. Se llora.


Aunque eso no es universal.


En países como México, por ejemplo, existe el Día de los Muertos, donde la muerte se convierte en memoria viva: altares, comida, música, colores.


No es burla. Es otra forma de entender el final.


Y eso hace interesante la pregunta:

¿por qué en algunas tradiciones la muerte se silencia… y en otras se honra con fiesta?





De Jesús a otras historias bíblicas (y a la infancia)



Pensando en eso, me fui a otro lugar: las historias que conocimos desde pequeños.


No directamente sobre Jesús, sino sobre el mundo bíblico que rodea todo este contexto.


Como José: El rey de los sueños y El príncipe de Egipto.


Dos películas que, sin darnos cuenta, nos enseñaron sobre promesas, esclavitud, fe… y pueblo.


Sobre todo, pueblo.


Porque mientras una cuenta la historia de José —y cómo su destino termina conectando a todo un pueblo—, la otra nos muestra a Moisés liderando la salida de Egipto, marcando el nacimiento de una identidad colectiva.


Y ahí es donde empieza la pregunta…


Entonces… ¿qué pasó con las 12 tribus de Israel?

Porque si esas historias hablaban de las 12 tribus,

¿por qué en tiempos de Jesús parece que solo se menciona una?

La de Judá.

La respuesta no es que desaparecieron sin más, sino que la historia fue… complicada.

Después del reinado de Rey Salomón, el pueblo se dividió en dos reinos:


  • El Reino del Norte (Israel), con 10 tribus
  • El Reino del Sur (Judá), con 2 tribus principales


El problema es que el Reino del Norte fue conquistado por el Imperio Asirio siglos antes de Jesús.

Y muchas de esas tribus se dispersaron o se mezclaron con otros pueblos.


De ahí viene el término de las “10 tribus perdidas”.


Por otro lado, el Reino del Sur, donde estaba la tribu de Judá, logró mantenerse más tiempo, incluso después del exilio en Babilonia.


Por eso, en tiempos de Jesús de Nazaret, el término “judíos” viene justamente de “Judá”.


No es que solo existiera esa tribu…

es que fue la que logró permanecer como identidad visible.


Al final…

Semana Santa no solo está llena de rituales.


También está llena de preguntas.


Sobre la muerte.

Sobre la memoria.

Y sobre cómo una historia tan antigua sigue teniendo huecos que intentamos llenar… incluso desde películas que vimos en la infancia.

 

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